Entre estos huesos que arman la caja en que respiro
contengo aún todo el fuego y nuestro ayer.
Despierta en esta piel, me miro en el espejo y te recuerdo.
Porque desnuda me sonrío y te amo más.
Tú, que dabas forma al beso vertical,
que hacías temblar mi carne y su lenguaje.
Travieso me decías: “me gustan tus clavículas”
Y en ese detalle tan pequeño de mí misma, te perdías.
Tu boca era la savia que inhalaban
los poros de mi sed.
Después buscabas en mis senos lo dulce del placer salvaje,
volcabas el deseo contenido de tu instinto más niño
y suavemente dibujabas con los labios
…La simetría del amor de lado a lado…
Tus dos manos…
viajeras abiertas como nidos de ave, despertándome el tacto,
deleitándose al crujir de los gemidos
Y las mías, aferrándose a tu cuerpo
fragata y eje del mío.
Ahora que no estás aquí conmigo,
reincido en recrearte cada instante
cuando desnuda, me miro en el espejo y te amo más.
Y entre los huesos que dan forma a mi pelvis:
te deseo, contengo todo el fuego,
arde mi piel al borde del incendio,
pongo las manos sobre el pecho
y te amo aún más verdad
cuando recuerdo
la simetría del amor
bajo tus labios
y sé que volverás,
dueño del tiempo
a este lugar, tu casa en mí.
"mujer de aire"

5 comentarios:
Ahhh, esa ausencia inspiradora... esa simetría de amor que volverá!!!
Un abrazo, Mayde.
Leo
¡ Guau, trilli! ¡ Qué preciosidad!
Es uno de mis preferidos, linda.
Completito y lleno de dulzura, sensualidad, amor...
Un abraoz gigante.
Hermosos, delicados versos, cargados de sensibilidad y sensualidad.
Saludos desde El Bierzo
El deseo de quien no está, la búsqueda de lo que se fue; una preciosidad expresada con palabras, realmente bello. ¡¡¡Hasta Otra!!!
Precioso Mayde, dan ganas de perderse en el poema.
:-)
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